Comer saludable cuesta cada vez más a las familias
Comer saludable representa un desafío para miles de hogares: una dieta de referencia puede consumir más de la mitad del ingreso diario de un salario mínimo.
Llenar el mercado no siempre significa alimentarse bien. En muchos hogares, comprar frutas, verduras, huevos y otros alimentos nutritivos implica hacer cuentas y decidir qué productos llevar y cuáles dejar para después.
La situación refleja uno de los principales desafíos de la seguridad alimentaria en Colombia: aunque territorios como Cundinamarca, Boyacá, Tolima, Huila y Meta producen alimentos para abastecer a millones de personas, no todas las familias tienen los recursos para acceder a una dieta saludable.
En el marco del Día Mundial de la Alimentación, conmemorado cada 16 de octubre, un estudio de Aliméntate de Región pone sobre la mesa la relación entre los costos de los alimentos, los ingresos familiares y las dificultades que enfrentan productores y consumidores.
¿Cuánto cuesta alimentarse bien?
El estudio evaluó en 2025 el costo de una dieta saludable de referencia en Ciudad Bolívar y Usaquén, en Bogotá, y en Soacha y Zipaquirá, Cundinamarca. Para ello, recopiló precios en 662 comercios.
Los resultados estimaron un costo diario por persona de $5.850 en Soacha, $6.080 en Ciudad Bolívar, $6.343 en Zipaquirá y $6.988 en Usaquén.
El promedio fue de $6.315 diarios por persona. Para una familia de cuatro integrantes, esto equivale a cerca de $25.261 al día, una suma que representaba el 53,2 % del ingreso diario equivalente a un salario mínimo legal de 2025, antes de cubrir vivienda, transporte, servicios públicos y otras necesidades.
Estas cifras corresponden a precios de 2025 y a una dieta de referencia, no a un menú habitual ni a precios actuales. Sin embargo, muestran la presión económica que puede representar una alimentación adecuada para los hogares con ingresos limitados.
El campo también enfrenta dificultades
El desafío no se limita al consumidor. Los agricultores deben cubrir costos de semillas, insumos, mano de obra, transporte y conservación, mientras que las dificultades logísticas y las pérdidas de alimentos pueden encarecer el abastecimiento sin garantizar mejores ingresos para quienes producen.
Según el diagnóstico del Sistema de Abastecimiento Regional Agroalimentario, el 88 % de los alimentos que abastecen a Bogotá proviene de departamentos de la Región Central.
A pesar de esa capacidad productiva, en Colombia 12,08 millones de personas vivieron en hogares con inseguridad alimentaria moderada o grave durante 2025, según el DANE. La cifra evidencia que producir alimentos no garantiza, por sí solo, que todas las personas puedan comprarlos en cantidad y calidad suficientes.
Por eso, Aliméntate de Región, iniciativa en la que participan la FAO y entidades regionales y distritales, busca mejorar la conexión entre producción, demanda, transporte y comercialización.
La apuesta incluye reducir pérdidas, fortalecer los mercados campesinos y mejorar la información sobre precios y consumo, con el propósito de avanzar hacia un sistema alimentario más eficiente, sostenible e inclusivo.
El reto es que alimentarse saludablemente no sea un privilegio condicionado por el ingreso familiar, sino una posibilidad real para la población, al tiempo que quienes trabajan la tierra puedan obtener condiciones justas para continuar produciendo.






