¿Aipe pa’lante… o pa’ dónde?
Por: César Escallón
Luis Ángel Ramírez Vargas llegó a la Alcaldía de Aipe vendiendo la idea de que ahora sí el municipio iba a salir del abandono. “Aipe pa’lante”, gritaba su lema, pero a estas alturas, muchos se preguntan si no será más bien pa’ los lados o pa’ atrás.
Hay que darle el crédito: gestionó plata para arreglar vías rurales —unos 17 mil millones de pesos— y puso a rodar algunos proyectos de infraestructura. También lo reconocieron a nivel nacional por su supuesto compromiso con la niñez. Eso suena bonito, pero en el terreno la historia es otra: muchas de esas vías siguen como trampas mortales, y a los niños se les sigue debiendo calidad de vida más allá de diplomas y reconocimientos.
En cuanto a lo malo, hay varias piedras en el zapato. Obras inconclusas, como el contrato de 2018 que sigue dando vueltas sin terminar. El tema del transporte escolar levantó ampolla: lo acusan de sacar transportadores sin razón clara, como si eso fuera un concurso de “a ver quién me cae bien”. Y ni hablar del caos que se armó después de su elección, con disturbios, gritos de fraude y gente en la calle pidiendo explicaciones.
A Luis Ángel no le falta labia, pero sí gestión con resultados reales. Gobernar no es salir en redes sociales ni montar ferias cada mes, es cumplirle a un pueblo que ya está mamado de promesas.
En resumen, el alcalde va ahí, medio a medio: ni pa’ premio, ni pa’ sanción. Pero si no espabila, Aipe terminará en lo mismo de siempre: olvidado, parchado y a medio construir.






